Cuando pensamos en el diseño de una piscina, solemos fijarnos en su forma, sus dimensiones, las escaleras o el entorno que la rodea. Sin embargo, hay un elemento que tiene un papel fundamental en el resultado final y que a menudo pasa desapercibido: el revestimiento.
La elección de la lámina armada de PVC no solo determina el acabado de las superficies de la piscina. También influye en cómo percibimos el color del agua, sus reflejos y la sensación que transmite el conjunto.
Por eso, escoger una lámina va mucho más allá de elegir un color. Se trata de encontrar el modelo y acabado que mejor encajen con el estilo del proyecto y con el efecto que se quiere conseguir.
¿De qué depende el color que vemos en el agua?
Aunque pueda parecer que el agua de una piscina siempre debería verse azul, la realidad es que su apariencia puede cambiar considerablemente. El resultado final depende de diferentes factores:
- El color de la lámina.
- El acabado y la textura del revestimiento.
- La profundidad de la piscina.
- La cantidad y orientación de la luz natural.
- El entorno que rodea la piscina.
- Los elementos arquitectónicos y paisajísticos.
Por eso, una misma lámina puede generar percepciones ligeramente diferentes dependiendo de dónde y cómo se instale. La lámina actúa como una de las principales superficies que vemos a través del agua y, al reflejar y absorber la luz, contribuye a crear la tonalidad que finalmente percibimos.
Tonos AZULES: la imagen más clásica de una piscina
Los tonos azules continúan siendo una de las opciones más habituales en piscinas.
Si buscamos un agua de apariencia azulada, los revestimientos en tonos azules son una elección natural. También los tonos blancos pueden ayudar a conseguir un resultado claro, luminoso y con matices azulados. Dependiendo de la tonalidad elegida y de las condiciones de luz, pueden conseguirse aguas con diferentes intensidades, desde azules más profundos hasta tonalidades más claras y luminosas. Son una buena opción para proyectos en los que se busca transmitir una sensación de luminosidad y limpieza.
Tonos ARENA y naturales: inspiración mediterránea
¿Buscas una piscina con un agua de apariencia turquesa?
En este caso, los revestimientos en tonos arena y naturales pueden ser una excelente elección.Estos colores pueden generar aguas con tonalidades más cálidas y turquesas, especialmente cuando se combinan con determinadas condiciones de luz y con un entorno natural.Son especialmente interesantes para proyectos que buscan una estética mediterránea, cálida y relajada, inspirada en las aguas de determinadas zonas costeras.
Tonos GRISES: una estética más contemporánea
En los últimos años, los tonos grises han ganado protagonismo en proyectos de piscinas de estilo moderno.
Si quieres conseguir una piscina con un agua de apariencia grisácea, los revestimientos en diferentes tonos de gris son una de las opciones más adecuadas. Este tipo de revestimiento permite crear una estética más sobria y elegante y combinar fácilmente con materiales como la piedra, el hormigón, la madera o diferentes soluciones de paisajismo.
Dependiendo del tono elegido, la profundidad y la iluminación, el agua puede adquirir matices azulados, grisáceos o incluso ligeramente verdosos. Los tonos grises son especialmente interesantes para proyectos contemporáneos en los que se busca que la piscina se integre visualmente con la arquitectura y el entorno.
El arte del agua también está en el revestimiento
En Comar ponemos a disposición de los profesionales diferentes modelos, colores y acabados de lámina armada de PVC, para adaptarnos a las necesidades de cada proyecto.
Porque una lámina no solo impermeabiliza una piscina.
También forma parte de su diseño.
Si eres instalador, profesional del sector o estás preparando un nuevo proyecto, consúltanos y te ayudaremos a encontrar el revestimiento que mejor encaje con el resultado que buscas.